1.-Guerra fría contra China y América Latina.
2.- Evo profundiza el socialismo.
3.-Impopularidad del capitalismo.
4.-Vigencia de la Declaración Universal
De: forumenlinea (forum@forumenlinea.com)
Enviado: viernes, 19 de febrero de 2010 09:47:46 a.m.
Para: ;
Forum 196. Febrero de 2010. www.forumenlinea.com
1.-Guerra fría contra China y América Latina
Heinz Dieterich
heinzd@prodigy.net.mx
El fracaso interno de Obama ante el poder de la plutocracia estadunidense le ha
motivado a retornar a la clásica política imperial de Estados Unidos. Para China
y los gobiernos progresistas de América Latina, este viraje significa la
aplicación de las violentas políticas agresivas de la Guerra fría, basadas en el
mayor presupuesto militar y de espionaje de la historia de Estados Unidos.
La agresión a China
La cabeza visible de esta nueva política es el New York Times (NYT), el diario
más importante de la elite estadunidense que llevó a Obama al poder. Paul
Krugman, premio Nobel de Economía, encabezó la campaña pública contra China en
octubre del 2009, con varios artículos sobre su “escandalosa (outrageous)
política monetaria”. La “política mercantilista“ de China, instrumentada a
través de una “moneda nacional (renminbi/Yuan) subvaluada”, basada en una
“combinación de controles de capital e intervencionismo” genera desempleo en
otros países. Ese “mal comportamiento” de Beijing, es “una creciente amenaza
para el resto de la economía mundial. La única pregunta es qué hará el mundo, y
en particular, Estados Unidos, para cambiar esto”.
El tema de la agresión pasó después a la “libertad de expresión” en el internet,
cuando la transnacional estadunidense Google –que ha perdido la batalla por el
mercado de internet más grande del mundo ante la empresa china Baidu, y que ha
violado los derechos de autor a escala global, incluso China, digitalizando
obras sin permiso– amenazó con retirarse de China ante “la censura” del gobierno
chino.
Después de una semana de ataques diarios en el New York Times, la dama de hierro
de Obama, Hillary Clinton, contestó la pregunta del laureado Krugman el 21 de
enero, con la declaración pública de la Nueva guerra fría contra China: citando
el discurso de las Cuatro libertades de Franklin D. Roosevelt que justificó la
entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial (Four Freedoms Speech,
1941); el discurso de la Cortina de hierro de Winston Churchill (Iron Curtain
Speech, 1946), que justificó el inicio de la Guerra fría contra la Unión
Soviética; y los veinte años de la caída del Muro de Berlin, declaró que una
“nueva cortina informacional” estaba descendiendo en el mundo y que Washington
iba a enfrentar a los Estados que actuaban de esa forma, a nivel cibernético,
comercial y económico. Reveló en este contexto que Washington ayuda en cuarenta
países a gente que trata de evadir las censuras gubernamentales y que está
gastando 15 millones de dólares en esas ayudas.
El 19 de enero, Gideon Rachman, comentarista principal de política exterior del
diario más importante del gran capital europeo, Financial Times, reforzó la
posición de Krugman-Google-Clinton, arguyendo que el conflicto entre Estados
Unidos y China es inevitable; porque China no se ha convertido, después de la
represión en Tian An Men (1989), en una democracia liberal-capitalista, tal como
los gobiernos de Bush, Clinton y Obama habían esperado como resultado del libre
comercio y del crecimiento económico. Por lo tanto, patrocinar “el ascenso de un
Estado unipartidista leninista, que es el único rival geopolítico plausible de
EU”, no le conviene a Washington. De esta forma se obtiene “la fórmula de una
reacción violenta contra China”. La culpa la tiene Beijing, porque ha actuado
“de forma provocadora en lo relativo a la divisa y los derechos humanos. Si
quiere evitar un conflicto perjudicial con EU, sería adecuado que cambie su
política.”
Las verdaderas razones de esta Guerra fría contra China son esencialmente: 1. La
defensa de la soberanía nacional de China ante las corporaciones transnacionales
y las potencias imperialistas de Occidente; 2. La extraordinaria capacidad
gerencial del Partido Comunista de China (PCCh) y su Estado, que explica en gran
medida el fabuloso crecimiento económico del país, frente a la incapacidad de
reformas estructurales en Estados Unidos, donde el dominio parasitario del
complejo militar-industrial y de la plutocracia hacen prácticamente imposible
las reformas que requiere en forma vital, su sistema económico y político. 3. El
gran potencial militar chino mostrado el 1 de octubre de 2009, en un claro
mensaje a Washington y la OTAN, que lo hace inatacable y que pone en tela de
juicio (vía misiles) el dominio naval estadunidense en el Pacífico. 4. La
reactivación del marxismo como proyecto histórico del PCCh y del Estado, bajo el
gobierno del presidente Hu Jintao.
La agresión a América Latina
El planteamiento pentagonista de la Nueva guerra fría para América Latina parte
del hecho de que hay tres grupos de Estados en el sur del hemisferio occidental.
1. Los desarrollistas-nacionalistas de centroizquierda, como Bolivia y Ecuador,
encabezados por Hugo Chávez, junto con Cuba; 2. los monroeístas-neoliberales,
como Colombia, Perú y Chile; 3. Brasil, como fiel de la balanza del poder en
América Latina. Ante esta correlación de fuerzas, la Casa Blanca persigue dos
objetivos estratégicos inmediatos: a) destruir este año, pero a más tardar en el
2012, al gobierno de Hugo Chávez y, b) forzar a Brasil a separarse del grupo
bolivariano y aceptar el rol privilegiado de gendarme general, bajo la hegemonía
de Washington.
La oferta-chantaje a Brasil es la siguiente. Hemos recuperado el control
monroeísta-neoliberal con Micheletti en Honduras, Martinelli en Panamá, y el
pinochetista Piñero en Chile. El gobierno de Cristina Kirchner caerá
probablemente este año y, si queremos, también el de Lugo en el Paraguay.
En cuanto a los gobiernos bolivarianos, estamos logrando la destrucción del
gobierno de Chávez (falta de electricidad y agua, inseguridad, corrupción,
inflación, mercado negro; constante cambio de ministros aumenta ingobernabilidad;
élite política chavista aturdida; nuestra logística militar para la guerra
terminada, etcétera), y cuando caiga Chávez, Ecuador, Bolivia y Nicaragua se
someterán a la Doctrina Monroe. Cuba quedará en una situación muy débil. Es
decir, el fenómeno del bolivarianismo es una cosa del pasado. La fuerza en
ascenso somos nosotros. Ustedes, Brasil, pueden subirse al tren de los
perdedores o se alejan del grupo de centroizquierda y aceptan un trato
privilegiado como gendarme regional del patio trasero. Escojan.
La batalla decisiva por América Latina se da en Venezuela. Lamentablemente, el
presidente Chávez juega exactamente el papel que la estrategia de Washington le
asigna: en lugar de ampliar las alianzas internas mediante un viraje incluyente
de su política, la radicaliza, aislando y debilitándose cada vez más. Reaccionar
ante la crisis de gobernabilidad, cada vez más palpable en Venezuela, con la
proclama: "Exijo lealtad absoluta a mi liderazgo. No soy un individuo, soy un
pueblo”, ha causado escalofríos en la clase media venezolana y los brindis de
champán en el Departamento de Estado, la CIA y la Casa Blanca.
Es trágico ver como el presidente, pese a sus grandes talentos individuales,
carece totalmente de la dialéctica política y la capacidad gerencial que
destacan el rumbo del gobierno chino. La ausencia de esas virtudes lo condena a
perder la Nueva guerra fría del imperialismo.
2.-Evo profundiza el socialismo
Rodolfo Sánchez Mena
sanchemena@yahoo.com
Evo Morales y su partido el MAS, movilizaron a los bolivianos a obtener un
triunfo electoral contundente que le otorga facultades constitucionales
refundacionales a la nación boliviana para acelerar el proceso de cambio y
profundizar el socialismo, como afirma el mensaje de Evo, minutos después de
confirmada la victoria electoral reciente.
En Bolivia, el éxito de la movilización política y social organizada es una
respuesta a la crisis profunda que vive el sistema capitalista financiero; en
particular, frente al derrumbe de la hegemonía imperial norteamericana y en
Latinoamérica con los gobiernos de Unasur, la emergencia de la opción socialista
frente al sistema capitalista, donde Bolivia, Ecuador y Venezuela son los
impulsores de la integración bolivariana socialista.
En México, por el contrario, el gobierno derechista ante la derrota de las
elecciones intermedias, se ha propuesto conservar el poder en 2012 y para ello
se dirige a golpear a las organizaciones obreras y campesinas para crear
desaliento. Este es el caso del SME, al que una juez integrante del stablishment
le negó el amparo constitucional contra la resolución presidencial de liquidar a
la Luz y Fuerza del Centro, aduciendo un falso interés público, traducido en
dejar sin fuente de trabajo a más de 44 mil 500 trabajadores calificados, por
ser opositores al régimen fundamentalista del PAN, aliado de las corporaciones
trasnacionales, a las que pretende entregar el servicio eléctrico y la
prestación de servicios triple play.
Asistimos a un cambio concreto, a un avance sociopolítico, producto de la
recomposición de las clases sociales, que en un breve plazo han dado un vuelco
de 180º a la tradicional pirámide política del poder. En efecto, el nuevo
sustento del poder político boliviano ha dejado de ser la vieja élite
oligárquica-militar, sustentada en el aparato militar-corporativo norteamericano.
Los que no existían, hoy toman las decisiones y han decidido, con más del 63%
del padrón electoral, profundizar el socialismo.
La minoría criolla trasnacionalizada y neoliberal, que ha venido dominando en
Latinoamerica y el Caribe, está siendo reemplazada por las clases sociales
emergentes, como en Bolivia, representadas por la mayoría indígena de Evo
Morales. Quienes ven un peligro en ello, una especie de racismo inverso, cometen
el error de no reconocer la capacidad de asumir y llevar a la praxis la
conciencia de clase revolucionaria de quienes son capaces de estar dispuestos a
profundizar el socialismo en Bolivia.
La movilización y la experiencia política de los trabajadores e indígenas
bolivianos han sido reconocidas en el mundo. Las masacres contra los mineros de
Huanuni y Siglo XX, las dictaduras sangrientas militares impuestas por el
Comando Sur y el Pentágono son historia viva y enseñanza refrendada por el
triunfo en las urnas.
Evo logra un segundo período de gobierno de cinco años, construyendo de antemano
su victoria política con fuertes cimientos de unidad y paz. Pronto remontó los
aciagos días y las amenazas para darle muerte y liquidar al gobierno indígena-popular,
y así, sostener la nacionalización de los recursos energéticos-gasíferos y parar
en seco las ambiciones desatadas entre las potencias y corporaciones de saquear
el litio.
La construcción de una revolución democrática en las urnas requirió la
conducción política del MAS, para derrotar a la oposición de la región oriental
del país y a sus milicias armadas. En la Media Luna, los fascistas impulsaban
una política racista de guerra étnica; su objetivo, balcanizar al país y a la
región andina para fracturarla y crear un estado de guerra con el pretexto de la
guerra contra las drogas. Se trataba en primera instancia, de quebrar la columna
vertebral indígena-sindical de Evo y así apoderase de los recursos estratégicos
propiedad de los bolivianos.
En estas confrontaciones, campesinos leales a Evo fueron masacrados. Las bandas
mercenarias en apoyo a los fascistas amedrentaban a la población. La
conspiración para derrocar y asesinar a Evo se orquestaba desde la embajada
norteamericana; mientras que recursos provenientes del tráfico de drogas
administrados por la DEA se suministraban para financiar la subversión y el
bandidaje.
La expulsión de los agentes de la DEA y del embajador norteamericano puso punto
final a las incursiones del Departamento de Estado y del Pentágono para lograr
el derrocamiento del régimen e impedir su consolidación económica y social.
Bolivia es de los pocos Estados en el mundo que registrará en 2010 un
crecimiento de su PIB superior al 3%. En la actualidad, los bolivianos han
abatido la tasa de analfabetismo de la población indígena al 0%. Y los avances,
en cuanto salud y alimentación son envidiables si se comparan con los de
Centroamérica o los de México.
Las metas y resultados de gobierno logrados por Evo, son producto a su vez de la
solidaridad de los cubanos y venezolanos, que han acudido para liquidar las
lacras del sistema económico oligárquico impuestos por el capitalismo
norteamericano a los países latinoamericanos, tanto para saquear sus riquezas
materiales como humanas y creativas.
En el ámbito internacional el prestigio, la imagen y el carisma del gobernante
Evo Morales, han sumado un contexto favorable a su victoria: La política
internacional de Evo ha dado frutos, dando a conocer a Bolivia en todo el mundo,
con un mensaje de avance y de logros sustantivos.
La presencia física y moral de Evo en la construcción de alianzas estratégicas
regionales y extra continentales ha fortalecido la capacidad negociadora y las
defensas de Bolivia frente a las amenazas y las presiones que, lejos de
disminuir o desparecer, se fortalecen y se hacen menos ostentosas pero más
efectivas.
Ciertamente, la presencia internacional y mediática de Evo es reconocida como un
líder de excepcionales cualidades, al lograr crear un gobierno de unidad, basado
en el diálogo y en el respeto a la diversidad y las oposiciones.
La posición ascendente de Bolivia y la figura carismática de Evo después del
triunfo electoral y su reconocimiento internacional, lo coloca nuevamente como
una de las prioridades de la agenda del derrocamiento de países y de líderes,
para impedir que lleve adelante su ambicioso plan de gobierno dirigido a
acelerar el cambio y a profundizar el socialismo.
El capitalismo y las corporaciones norteamericanas y europeas requieren, para
recuperarse de la crisis capitalista, volver a apoderarse de los países del sur,
como los latinoamericanos, e impedir que los malos ejemplos de los bolivianos se
extiendan.
El avance de los cambios auspiciados por Evo y el Movimiento al Socialismo
requieren de una mayor solidaridad de los países miembros de Unasur, es tiempo
de darle pronta salida a Bolivia al mar. Hacer justicia empieza por la propia
casa común; la patria de Juárez y Bolívar.
3.- Impopularidad del capitalismo
>
Eduardo Ibarra Aguirre
forum@forumenlinea.com
Durante las fanfarrias por el 20 aniversario de la caída del muro de Berlín se
ocultó con bastante éxito que el mundo socioeconómico que emergió tras la
derrota del socialismo realmente existente en Europa central y oriental, es
bastante impopular.
Me refiero al modelo del capitalismo salvaje, mejor conocido por la aldea global
como neoliberalismo, no al mundo prometido por las elites dominantes bajo la
hegemonía de Estados Unidos y las 200 trasnacionales líderes, teorizado por sus
intelectuales orgánicos y edulcorado por unos medios de comunicación masiva tan
eficaces que lograron sobreponer con creces la “fiesta de la libertad” a la
cruda realidad existente.
Resulta que la BBC de Londres, Inglaterra, encargó una encuesta a la
investigadora internacional de opinión GlobeScan, la que evidenció
documentadamente –en noviembre de 2009– que el capitalismo salvaje tiene un
rechazo de 74 por ciento en promedio en los cinco continentes. El dogma del
libre mercado tal como existe ahora, solamente obtuvo 11 por ciento de
aceptación, con Estados Unidos (25 por ciento) y Pakistán (21 por ciento) en la
vanguardia que más bien es retaguardia.
La encuesta fue aplicada a 29 mil 33 personas de 27 países y los resultados
fueron ocultados, por lo menos en América Latina, para no empañar el estridente
festejo, organizado justamente por los vencedores de la Guerra fría, realmente
existente contra países pequeños y subdesarrollados, sólo que ahora con los
marbetes ideológicos de terrorismo y narcoterrorismo, aplicados al gusto y
necesidad de un imperio que se distingue por poseer el mercado más gigantesco y
rentable en consumo de enervantes en la historia de la humanidad.
Precisamente los gobernantes de ese país de adictos –como uno más de los
mecanismos de dominación por la vía de la alienación del ciudadano–,
estigmatizan olímpicamente a los gobiernos de los países que no se subordinan a
los cada día más impugnados planes geoestratégicos y geopolíticos de la casa
Blanca, el Capitolio y el poderosísimo e influyente complejo militar-industrial.
El estudio demoscópico fue realizado por GlobeScan y el Programa de Actitudes
Políticas Internacionales de la Universidad de Maryland e interrogaron cara a
cara o por vía telefónica –entre el 19 de junio y el 13 de octubre de 2009– a
los encuestados en Alemania, Australia, Brasil, Canadá, Chile, Costa Rica,
Egipto, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, India, Indonesia, Italia,
Japón, Kenia, México, Nigeria, Pakistán, Panamá, República Checa, República
Popular China, Polonia, Reino Unido, Rusia, Turquía y Ucrania. El margen de
error oscila entre +/- 2.2 y 3.5 por ciento por país. Utopía tuvo acceso a la
encuesta gracias al periodista chileno Ernesto Carmona, colaborador de
Argenpress y al tabasqueño de Comalcalco Antonio del Campo Gordillo.
Si 91 por ciento de los chilenos desea que su gobierno asuma un rol más activo
en redistribuir más uniformemente la riqueza, México tiene la mayoría más grande
de la encuesta, con 92 por ciento, que reclama a su gobierno hacer más para
distribuir con uniformidad la riqueza. También posee la mayoría mundial, 38 por
ciento, que cree que el capitalismo salvaje –de compadres– no tiene remedio en
México, que está fatalmente dañado como sistema, seguido por los franceses. El
61 por ciento de los aztecas dijo que el gobierno debe hacer mejor su trabajo de
control de industrias importantes y regulación de los grandes negocios.
Por lo que se observa, Felipe de Jesús Calderón Hinojosa gobierna en sentido
opuesto a la soberanía popular, a la voluntad de los gobernados.
Acuse de recibo
Alcoholismo a la mexicana es el título del nuevo libro que entrega a sus
lectores José Manuel Flores Martínez. El acuciante tema lo aborda en 298 páginas,
en una edición a cargo del autor. Es el noveno volumen del periodista
especializado en deportes y el primero fuera de ese comercializado ámbito… “Muy
oportunas y justas tus palabras (22-I-10) sobre doña Teresa Pomar a quien conocí
y admiré cuando ambos colaborábamos en Prestaciones Sociales del IMSS, sin saber
que luego sería buen amigo de su hijo Leonardo Ramírez Pomar, con quien trabajé
estrechamente en la UNAM y después en Comunicación Social de la Cámara de
Diputados. Mientras viva recordaré a la gran promotora cultural”, asegura el
colega Héctor Murillo Cruz… El Frente Nacional de Resistencia contra las Altas
Tarifas de la Energía Eléctrica exige “¡Libertad inmediata e incondicional a l@s
pres@s polític@s de Campeche!”: Sara López González, Joaquín Aguilar y Guadalupe
Borjas. Denuncia que la Comisión Federal de Electricidad –“Empresa de clase
mundial”– y la Procuraduría General de la República “criminalizan las acciones
de resistencia civil pacífica”… El 23 de enero se cumplió un cuarto de siglo del
fallecimiento de Julio Rosovski (Ramírez y/o Gómez). De Ucrania al comunismo
mexicano se llama la antología que puede usted consultar e imprimir
gratuitamente en http://www.forumenlinea.com/columna/utopia/julio.html
4.- Vigencia de la Declaración Universal
Carlos Cáceres R.
ccaceresr@prodigy.net.mx
Poner al día la conciencia moral de los seres humanos es un objetivo básico de
la Declaración Universal de Derechos Humanos desde su aprobación por la Asamblea
General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el 10 de agosto de 1948. En
esa ocasión, ninguno de los países miembros votó en contra, aunque se
registraron ocho abstenciones, la mayoría de las naciones socialistas y,
cincuenta y siete años después, continúa vigente.
En el preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos se establece,
entre otros factores, la necesidad de impulsar relaciones amistosas entre las
naciones y, junto a este hecho, la libertad como base de la dignidad y derechos
inalienables de todos los integrantes de la familia humana. En la comunidad
internacional, el menosprecio a los derechos humanos origina actos de barbarie
ultrajantes para la conciencia de la humanidad.
En la actualidad, guatemaltecos y guatemaltecas promueven valores como la
democracia y justicia, con el propósito de fortalecer el respeto a la vida de
ciudadanos y ciudadanas. Su inmediata implicación se encuentra al impulsar una
cultura de paz para anular cualquier posibilidad de confrontación social
violenta y la destrucción del ambiente. Esta realidad coloca a la Declaración
Universal de Derechos Humanos como referente socio-político y lenguaje de
ciudadanos y ciudadanas de Guatemala.
Consolidar el proceso de democracia y paz en Guatemala, permite erradicar
cualquier signo de violencia. Junto a este hecho, es necesario destacar la
permanente actividad de la sociedad civil guatemalteca para consolidar la
tolerancia y pluralidad, pues son principios que permiten un mayor nivel de
convivencia y debe garantizarse su práctica institucional. Considerando esta
situación, en la Declaración Universal de Derechos Humanos adquiere especial
importancia la presencia de valores que permiten construir una sociedad moderna
cuya base es la solidaridad humana.
Es obligación de cualquier Estado tener como política de especial prioridad el
respeto a la Declaración Universal de Derechos Humanos, en lo esencial, porque
establece la igualdad de todos los seres sin hacer distinciones e indica que
cualquier discriminación contra la mujer es incompatible con el bienestar de la
familia. Su plena aplicación permitirá afianzar la integración de hombres y
mujeres en una nación libre e independiente, lo que permitirá a la sociedad
vigilar el cumplimiento de las acciones encomendadas a sus gobernantes.
La Declaración Universal de Derechos Humanos es un documento que ubica a
guatemaltecas y guatemaltecos desarrollándose en comunidad, lo cual implica
reconocer los esfuerzos que se realizan en Guatemala para lograr la unidad
nacional y reforzarla mediante la presencia del Estado de derecho; es decir,
respeto a la Constitución Política guatemalteca, separación de los poderes del
Estado, control de la administración pública, libre sufragio y, en lo esencial,
no colocar ningún obstáculo a los derechos humanos.
Hoy puede afirmarse que la vigencia de la Declaración Universal de Derechos
Humanos se encuentra en la protección que proporciona a ciudadanos y ciudadanas
porque sus principios son inherentes a la naturaleza humana y, sin ellos, no
puede vivir ninguna persona